Una vez recibida en el laboratorio, la
muestra de sangre es procesada de acuerdo a normas de
bioseguridad. El procesamiento consiste en la disminución
del volumen de la muestra mediante la eliminación
de plasma y glóbulos rojos. De esta manera, se
concentra la fracción leucocitaria que es donde
se encuentran las células madre que se quiere criopreservar.
El concentrado celular resultante será
criopreservado en el Banco de Células Madre, quedando
a disposición de los padres para su utilización
o traslado. De la muestra de células seleccionadas
para criopreservar, se separa una submuestra que será
almacenada en un segundo Banco de Células a manera
de backup o muestra de resguardo.